Una pulsera que abriga.
Los tonos ámbar y marrón evocan la tierra, lo estable, lo que sostiene. Colores cálidos que conectan con la fuerza interior, la seguridad y la confianza. El dorado suma luz: esa que aparece cuando una se siente firme y en eje.
El ojo de vidrio funciona como un pequeño amuleto protector, una intención puesta en cuidar la energía y dejar pasar solo lo que hace bien. No grita, acompaña. No pesa, sostiene.
Es una pulsera para todos los días, para cuando necesitás sentirte más anclada, más presente, más vos. Queda bien sola o combinada, pero siempre suma carácter y calidez.
Una pieza simple, con fuerza propia. De esas que una se pone sin pensarlo… y no se quiere sacar.
Escuchame Julitaaa. Para poder coordinar otro envío o medio de pago, vas a tener que escribirme al whatsapp. Si queres gestionar todo por la tienda también podes hacerlo, pero no te quedes con ninguna duda.
Gracias por elegirme
